Vuelve la señora de las menestras

¿Se acuerdan ustedes de Cuca Pituca? … Es la señora que en abril del año pasado andaba pidiendo donaciones para derrotar al candidato Ollanta Humala. A pesar de que la bolsa armada por las empresas mineras era más bien millonaria, doña Cuca-a través de su cuenta de Facebook-solicitaba menestras o dinero para comprar el voto de los pobres.

“Por favor chicas, ayúdenme a través de sus amigas también, formen su red de contactos y hágannos llegar las cosas. Hay que ganarnos el voto de los cholos para derrotar a Ollanta como sea. Qué pena que los cholos también tenga un voto. Lo deben haber inventado los comunistas, pero si no podemos impedirles el voto, hay que comprárselo… Nuestro objetivo es hacer 1,000 canastas para el día lunes. ¡Cuento con ustedes!!!”

¿Cuánto vale la vida o el voto de un hombre que ha nacido pobre en el Perú? ¿Y sus esperanzas, sus sueños, sus ansias de cambio, su capacidad de elegir un destino?… Según Cuca y sus amigas, todo eso se puede comprar con dos latas de leche, dos latas de atún, una bolsa de azúcar, una bolsa de arroz, una bolsa de avena y un paquete de menestras.

Para Cuquita, las personas que llama “cholos” no alcanzan el nivel de gente. No deberían hacer decisiones. No tienen derecho alguno. Tienen un precio expresado en latas de leche y en menestras.

A esas personas- a los “cholos”, según Cuca- hay que humillarlas.

Por suerte, la señora de las menestras se equivocó, pero ahora, en enero del 2012, ha vuelto a las andadas. Ahora se ha puesto de seudónimo “la señora Ufff.

A través de los mismos medios que antes empleara- el e-mail y el el Facebook- está haciendo una campaña contra “los derechos humanos, las organizaciones y sindicatos populistas, las comisiones pastorales, los órganos y entidades en defensa de los derechos humanos, ONGs etc.”

No sé por qué razón supone que en vez del candidato nacionalista, ha triunfado la opción de Fujimori. Como si eso hubiera pasado, sus cartas se dirigen contra las entidades arriba señaladas y contra las madres, hermanas y compañeras de los presos del Perú.

A la amiga que me ha reenviado la carta de Cuca, hoy Sra. Puff, le escribo:

No sé por qué la señora Ufff se esconde en el anónimo. O tal vez sí lo sé. Lo hace para ocultar la perversidad con que trata a otras mujeres (¿será ella una mujer o un hombre que disimula su voz?)

El propio presidente acaba de declarar a EL PAIS que a los militares se les daban órdenes de disparar aunque el supuesto enemigo no estuviera armado. Dijo que él se rebeló contra ese mandato. Todo lo cual ratifica lo que ya es historia. Es decir, que en el Perú hubo una dictadura brutal y un terrorismo estatal que se impuso a punta de genocidios y que en vez de la paz social, buscó la rapiña y creó cementerios escondidos en las pampas y los cuarteles.

Millares de seres humanos fueron encarcelados y pagan largos años de prisión en confinamiento perpetuo, es decir, sin tratar con persona alguna ni ver la luz del sol. Además, se les ha cancelado los derechos carcelarios que tienen los otros presos y se les ha enviado a prisiones casi inaccesibles para sus hermanas, hijas, madres y compañeras a quienes la señora Uuuf (la Cuca Pituca de hoy) ataca y denigra.

Es cierto que del lado de los alzados en armas hubo bestialidad y crimen. Pero también ha habido durante esa década terrible quienes, como el presidente, se levantaron contra la tiranía. Y es también cierto que los juzgamientos que entonces se hicieron no son sino aberraciones jurídicas. Además, el Estado no puede responder de la misma forma que los alzados en armas. El Estado es una creación ética dirigida a la paz social no un aparato del terror destinado a apilar calaveras y establecer la paz de los panteones.

La señora Uuff no es señora. Es señor. Puede ponerse con facilidad en ambos lados, pero también podría ponerse en el lado de las desdichadas, de los tristes, de los enterrados vivos. Hay que pensar en ellos.

Que Dios nos ayude. Cada día nos hace mayor falta. A veces parece que amanecemos sin Él.

¿Habla usted francés?

-¿Habla usted francés?

Si su respuesta es “oui”, le tengo una mala noticia: usted nunca podrá llegar a la presidencia de los Estados Unidos.

Bandera de Francia

Bandera de Francia

En un comercial televisivo, Newton Gingrich ataca a su competidor por la candidatura republicana, Mitt Romney, justamente por su capacidad para hablar ese idioma.

Como se sabe, Romney fue misionero mormón durante tres años en París. Ahora eso le debe estar pesando. Basándose en esa habilidad lingüística, Gingrich deduce que se trata de un liberal, calificación que en los predios republicanos desautoriza a cualquier aspirante a llegar a Washington.

La verdad es que no tan sólo las habilidades para hablar un idioma resultan negativas entre los políticos de la extrema derecha norteamericana. Ser culto es de muchas maneras sospechoso. Los republicanos no lo son, y les encanta presumir de sus carencias.

El mismo Romney denuncia la seguridad social y los planes universales de salud del presidente Obama como perversas ideas socialistas que provienen de Europa. Romney, quien lleva la mayoría en las encuestas, arremete contra Europa, y se permite establecer un enfrentamiento entre ese continente y los Estados Unidos.

“El presidente se inspira en las capitales europeas. Nosotros, en las ciudades y pequeños pueblos de (norte) América. Queremos una sola nación. Una nación bajo Dios.”

Romney presume de su fervor religioso y de su elevada moral, y sus partidarios hablan con desprecio de Newton Gingrich  quien se ha casado varias veces. Por su parte, aquel dice de su contendor que es un”pious baloney”, algo así como un beato baboso.

De su lado, el ya defenestrado Herman Cain dio un mordisco en una croqueta de pescado y, luego de hacer gestos de aprobación, preguntó a los periodistas: “ ¿cómo se dice delicioso en cubano?”

No lo dijo por hacerse el gracioso ni por caer bien a los votantes cubanos. Como aclararía más tarde, Cain supone que cada uno de los países latinoamericanos habla un idioma diferente.

Por otro lado, el ex presidente que estos políticos quieren emular y acaso superar, es George W. Bush quien ha legado a la historia frases de una ignorancia lingüística tan encantadora como:

“El problema de los franceses es que no tienen una palabra para entrepreneur…”

Existe un eufemismo que se emplea todo el tiempo para disimular estos arranques. Cada vez que los suelta un candidato, se dice que aquél es “muy auténtico.” Auténtico, en este caso, significa ignorante.

Lo que pasa es que el mercado objetivo de esta tendencia política son los blancos pobres. Aquéllos se sienten ofendidos por el éxito de las minorías negras o latinas que pasaron por la universidad.

Para blasonar de su ignorancia, Rick Perry, otro de los contendores importantes, se da el lujo de rechazar a la ciencia, y dice que la evolución es una “simple teoría” que tiene “una o varias lagunas”. Un porcentaje muy alto de los votantes del país jamás ha oído hablar de Darwin. El 70 por ciento de ellos asume al pie de la letra la existencia de Adán y Eva, de la manzana y el paraíso terrenal, algo que en otros países y confesiones cristianas asumimos como una amable metáfora de la Biblia.

Sobre el cambio climático, el mismo precandidato-actual gobernador de Texas-manifestó sus “científicas” dudas de que el calentamiento del planeta esté siendo provocado por el hombre y denunció que: “creo que hay un número significativo de científicos que han manipulado los datos para que el dinero llegue a montones a sus proyectos.”

Paul Krugman, Premio Nobel 2008, dice que esas observaciones son infames, y le aterra que quizás el próximo año la nación más grande del mundo se encuentre gobernada por un partido que es agresivamente contrario a la ciencia, y de hecho, contrario al conocimiento.

Con sus guerras infernales, George W. Bush nos ha acercado al Apocalipsis más que ningún otro hombre desde Hitler. Hay que pensar lo que podría ocurrir si el sucesor de Obama es uno de estos “pious baloneys”.

El terrorista invisible

Alberto Fujimori - Foto Karen L. Sanders

Alberto Fujimori - Foto Karen L. Sanders

“Si le das de comer a un pobre te llaman “santo”, pero si preguntas en voz alta por las causas de su pobreza y trabajas para que éstas desaparezcan, entonces te pueden llamar comunista”.- dijo Monseñor Oscar Romero, arzobispo mártir del Salvador.

Comunista, ateo, subversivo y terrorista son calificativos que se alternan en la prensa peruana cuando anda metida en “campañas sociales” como la defensa de una gran empresa minera, por ejemplo.

En pocas semanas, se ha colgado el sambenito de terroristas o el de sospechosos de serlo a centenares de peruanos.

Terroristas se ha llamado a los defensores del ambiente y a todos aquellos que se atrevieron a demandar una información clara sobre la posibilidad de que la explotación minera envenene el agua, los cultivos, el ganado y a los propios seres humanos de una de las regiones más grandes del país. Por supuesto, los periódicos aprovecharon de la oportunidad para perseguir a las organizaciones de derechos humanos y calificar a sus miembros de terroristas o de traidores a la patria.

Terroristas fue el calificativo con que las portadas de los tabloides tacharon la fotografía de Lori Berenson y de su bebé. En pleno diciembre, nuestros “cristianos” rotativos no vacilaron en negar la Navidad a la madre del pequeño supuestamente terroristas.

Terroristas también fueron llamados los jueces que autorizaron, de acuerdo con la ley vigente, el viaje de esa señora. Asumiendo una facultad que no le correspondía, el ministro de justicia atacó a los magistrados, y poco después se inició una acción investigadora contra ellos.

Y sin embargo, esos mismos periódicos y muchos políticos que posan como demócratas reclamaron a grito pelado el indulto de Alberto Fujimori quien durante 10 años capitaneó un régimen de terrorismo estatal construido a base de genocidios, manipulación electoral, corrupción a tiempo completo y cementerios clandestinos por uno y otro lado del Perú. ¿Es Fujimori acaso un terrorista invisible?

En junio del 2011, el pueblo peruano votó por una alternativa decente contra el terrorismo de estado que venía empaquetado en la candidatura Fujimori. Estamos seguros de que, luego de encarar otras prioridades, el gobierno democrático enjuiciará a la vasta red de gallinazos que, aprovechando del poder, torturaron  a culpables e inocentes, los descuartizaron, violaron a sus mujeres, se entregaron a la rapiña, quemaron pueblos enteros y se pusieron a las órdenes de los narcotraficantes. Pero ya va siendo la hora.

La justificación de la impunidad- que se usó en el Perú de otros gobiernos como antes en la Argentina de Menem- es el argumento cobarde de que encausar a los criminales de uniforme provocaría un golpe militar.  O sea, hay que suspender la ley y el Estado de Derecho para poder defenderlos.

Eso, además de absurdo,  no es cierto.  En Argentina y Chile, decenas de generales, incluidos jefes de Estado (algunos diez años mayores que Fujimori), penan largas condenas, y  a pesar de ello, ninguna alteración del orden constitucional se ha producido.

Además, los ladrones y criminales sólo fueron una minoría. El resto de los oficiales de esa época no lo fueron, y por eso, pueden ahora dormir sin pesadillas y vivir con pobreza pero con inmaculada decencia. En urbanizaciones modestas y con pensiones cada vez más ajustadas, son ellos los verdaderos sucesores de Grau y Bolognesi.

El Estado de Derecho para una sociedad tiene el mismo papel que la respiración para los seres humanos. No se le puede suspender por una hora como no se puede dejar
de respirar por ese lapso. Cuando eso ocurre, el Derecho y muchos transgresores se vuelven invisibles. Así ocurre en los dos diálogos que siguen:

1) –Doctor. Un hombre invisible está en la sala de espera.
-Dile que lo siento, pero que no lo voy a poder ver.

2) -Señor Invisible. Dice el doctor que no lo va a poder ver.
-No es problema. Me sentirá cuando le esté apretando la garganta.

El cargamontón contra Lori Berenson

Lori Berenson - Foto: Mariana Bazo

Lori Berenson - Foto: Mariana Bazo

Nada es tan despreciable como el cargamontón. Tan cobarde es que, en el Perú de nuestros días, sus víctimas más frecuentes son las mujeres.

Durante casi una década, todo el Perú oficial, las personas “serias”, la radio, la prensa y el dinero  amontonado por las empresas mineras se fueron encima de Ollanta Humala en un Plan Sabana que estaba destinado a acusarlo de criminal y de terrorista, acallar su voz, y, por fin, humillarlo y aplastarlo.

Por eso fue que hice campaña por él. Semana tras semana, escribí artículos en este y en diferentes diarios del mundo así como en el Internet, el medio preferido por quienes no somos dueños de los medios. Lo hice porque siempre me he sumado a los perseguidos y a los débiles. Y por eso escribo esta nota.

En estos días, el cargamontón se dirige contra alguien que no puede defenderse por ser mujer y ser extranjera y por llamarse Lori Berenson.

Su historia comenzó en 1995. En esos días, la ira de la dictadura peruana se dirigía contra los “judíos” porque un empresario de ese origen étnico  había permitido que en su canal de TV se revelaran algunas millonarias cuentas bancarias de Montesinos. Con esa información se puso en evidencia que buena parte de la fortuna del socio del tirano provenía de los pagos que le hacían los narcotraficantes.

Pero, sobre todo, Fujimori y su asesor estaban enfurecidos contra Estados Unidos porque el embajador de ese país había denunciado la millonaria coima recibida por el gobierno en la compra de aviones militares sobrevaluados a Bielorrusia.

De pronto y por esas razones, el régimen se hizo antinorteamericano, y el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas –después convicto por narcotráfico- envió soldados para que hicieran pintas en la Vía Expresa de Lima contra los “judíos” y el “imperialismo yanqui”.

Para su mala suerte, una joven detenida entonces por sus simpatías con el movimiento Túpac Amaru, Lori Berenson, era norteamericana y de origen judío, y por eso, bajo órdenes expresas de Fujimori, en un par de horas de supuesto juicio, tres jueces militares encapuchados la condenaron a prisión perpetua por el delito de “traición a la patria”, una sentencia  que comenzó a cumplir en un penal con temperaturas bajo cero y en condiciones de confinamiento solitario perpetuo.

Algo que evidencia el trato desigual contra ella es el hecho de que una chica japonesa y otra, italiana, antes y después acusadas de lo mismo, recibirían por todo castigo la deportación a sus países de origen.

El absurdo delirante de condenar a alguien por traición a una patria que no era la suya y la parodia brutal del proceso suscitaron en todo el mundo el ridículo y la censura. En todo el mundo, menos en el Perú donde la muchacha fue pintada como “enemiga del país” por la televisión y la prensa mercenaria cuyos dueños aparecerían después en los videos recibiendo millonarios sobornos de Montesinos.

Tras la fuga de Fujimori y bajo el régimen democrático, se obedeció el fallo de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos que consideraba aberrante el supuesto proceso judicial anterior, y en 2001 se ordenó un nuevo juicio. Sin embargo, las condiciones en que se realizó éste fueron otra parodia y una especie de linchamiento público.

Marcos Ibazeta, un abogado del team de Montesinos, se encargó de presidir el tribunal y,  desde antes de iniciarse las acciones procesales, adelantó su opinión condenatoria. No hubo humillación que este pobre hombre ahorrara a su víctima desde el primer momento en que pretendió que aquella respondiera tras de rejas.

En un remedo de los juicios estalinianos, el día previo a la sentencia, Ibazeta- quien buscaba publicidad para ocupar un puesto público- levantó el índice derecho y conminó a la acusada a renegar sus ideas socialistas. Aquello hacía más claro que, contra todo principio civilizado, se condenaba a Lori Berenson por sus convicciones ideológicas y no por un acto delictivo.

No se le probó ninguno de los cargos de la acusación, y se la condenó por “colaboración con los terroristas”, un cargo que no estaba incluido entre los que se le imputaban, y se le dio 20 años de prisión.

En libertad condicional luego de haber cumplido las dos terceras partes de su condena, Lori Berenson ha conseguido un permiso judicial para viajar a Estados Unidos. Ahora el cargamontón de los periódicos y la televisión se dirige contra ella y contra las autoridades judiciales que le concedieron el permiso de viaje.

La libertad no es lo único que suprime la dictadura. En el Perú ha confiscado bienes más valiosos como son la decencia de los que recibieron sus dádivas y la valentía de los que callaron o miraron hacia otro lado.

La dictadura puso en suspenso la libertad por diez años,  pero sus efectos persisten y sus antiguos colaboradores- los que sonrieron, aceptaron y aplaudieron los crímenes y los ultrajes-  son ahora dueños de la mayor parte de los medios.

La prensa, la radio y la televisión ya han comenzado el cargamontón. Hay cosas más estimables que también puede perderse en el Perú de estos días. Son el amor y la compasión que están a punto de ser canjeados por una perversidad implacable. ¡Por amor de Dios, déjenla libre, dejen en paz a esta mujer y a su criatura!

Religión y gobierno en Estados Unidos

La Biblia y la pistola - Foto Ken Wilcox

La Biblia y la pistola - Foto Ken Wilcox

“Después de mucha oración y meditación, he decidido suspender mi campaña presidencial”, dijo hace unos días Herman Cain, el empresario de las pizzerías “Godfather” que aspiraba hasta ese momento a ser el candidato republicano que le hará frente a Barack Obama en la lisa por conducir la nación más poderosa del mundo.

Esto resulta extraño porque el rey de las pizzas aseveraba antes que el mismo Dios luego de mucho insistir había terminado convenciéndolo a postular.

La porfía del dulce maestro de Galilea nos parecía incongruente con la propuesta de Cain para suprimir el ingreso de trabajadores indocumentados al país. La mejor solución al problema migratorio, según él, era levantar una valla electrificada y potencialmente letal en la frontera con México.

Por supuesto que el evangelio de Cristo tampoco guarda coherencia con los postulados de los otros aspirantes republicanos. Uno tras de otro desfilan frente a la TV proclamando que Estados Unidos debe continuar en la guerra.

Ninguno de ellos, además, ha sido capaz de denunciar el pecado de avaricia de los bancos y las corporaciones capitalistas que en su afán de enriquecerse sin medida, han empujado al mundo a la más pavorosa crisis económica de los últimos cien años.  Ninguno de ellos tampoco ha mostrado compasión cristiana  por los sufrimientos que soportan los que perdieron sus casas, ni mucho menos por la angustia de los trabajadores desocupados y de sus familias.

El hombre que probablemente proveía de pizzas al Señor tuvo que renunciar a la candidatura debido a algunas sospechas sobre su vida íntima. Primero, fueron cuatro mujeres las que lo acusaron de haberlas acosado sexualmente.

Después de ellas, Ginger White, una empresaria de Atlanta, reveló que había mantenido un romance con Cain durante 13 años. Los registros telefónicos, con apasionadas llamadas de madrugada, evidenciaban una relación más que estrecha.

Cain, por su parte, aceptó que White era amiga suya, pero negó que hubiera tenido con ella una relación sexual. Quizás la llamaba tan sólo para leerle la biblia.

Lectores de diversos países me piden que comente la razón por la cual los votantes de una de las naciones más adelantadas del planeta pueden escuchar –sin reírse- los alegatos de un grupo de políticos que en cualquier otro país del mundo serían tildados de mentecatos.  Hablan con Dios, portan una biblia en una mano y con la otra aferran a su esposa para demostrar una moral intachable. ¿Qué tiene que ver todo eso con la eventual conducción de la Casa Blanca ?

Se me ocurren varias explicaciones. La primera tiene que ver con el origen histórico de esta nación. Recordemos que fue fundada por puritanos que huían de la persecución inglesa y que, congregados en comunidades autónomas, trataron de formar  sociedades perfectas en torno de algunas iglesias y pastores.

Estas pequeñas teocracias han sobrevivido de alguna forma al impulso moderno y democratizador.  Hay gente que todavía discute por ejemplo la verdadera naturaleza del principio constitucional de la separación entre la Iglesia y el Estado. Según los evangélicos fundamentalistas, ese resguardo legal no sirve para amparar al Estado sino para evitar que el Estado se entrometa en la vida de la iglesia.

De otro lado, a lo largo de su aventura histórica y en su búsqueda de la identidad nacional, dos ideas-fuerza han conformado lo que podría ser una ideología norteamericana: la noción de la excepcionalidad y la del Destino Manifiesto. Según aquellas, los Estados Unidos  deben marchar a ocupar el lugar de preponderancia que les corresponde en el planeta. Primero, fue el Lejano Oeste; después, México y por fin el resto del continente.

Se trata de una repetición de la bíblica “Tierra Prometida”. Según John Judis, para la que se autoconsidera Nación Elegida, siempre habrá salvajes que civilizar, antiguos que modernizar, oprimidos que liberar y un mundo imperfecto que mejorar. Estos conceptos han sido repetidos en el debate por Mitt Romney al explicar la razón por la cual los soldados “americanos” deberían continuar en tierras tan lejanas y diferentes de las suyas.

Al final de todo, hay por supuesto, el pavoroso problema de una educación –individualista, incompleta, especializada- que forma, en vez de un ciudadano, un consumidor feliz y acrìtico de los bienes que le proporciona el capitalismo Sus limitaciones se advierten cuando sabemos que sólo la tercera parte de la población se ha enterado de la teoría de la evolución. Su apatía se nota en el hecho de que la edad promedio del votante es 57 años.

Tal vez el gran modelo de los candidatos republicanos y el hombre que ellos quisieran ser es George Bush. El genocidio bestial perpetrado por el fundamentalista Osama Bin Laden le sirvió de pretexto para desatar una interminable guerra contra las Fuerzas del Mal.. Sin embargo, cuando todavía era candidato, un periodista le preguntó si sabía quiénes eran los talibanes… El entonces futuro líder del mundo respondió que eran un grupo musical de rock.

El dios de los republicanos

In God We Trust - Foto stevendepolo

In God We Trust - Foto stevendepolo

Todos los candidatos republicanos aseguran que Dios les habló. A cada uno de ellos, lo persuadió a ser presidente de Estados Unidos.

Debe de haber algo de cierto porque lo dicen frente a la televisión, biblia en mano y con los ojos cerrados.

Podemos estar tranquilos de que Sarah Palin no se encuentre entre ellos. Dos años atrás, ante la cadena televisiva Fox, ella declaró que se dejaría guiar por Dios para tomar una decisión. Como se recuerda, la doctoral republicana aseguró una vez que, en vez de ser un continente, África era un país y estaba cerca de México.

Felizmente, los expertos en asuntos religiosos aseguran que hace unos días al volver a hacer la pregunta sobre su eventual candidatura, el Todopoderoso le susurró al oído: “Ni se te ocurra, hijita”.

El gobernador de Texas Rick Perry es otro de los que aseguran que Dios lo persuadió. Sin embargo, en sus desastrosas intervenciones televisadas no parece haber contado con un invisible ángel asesor.

Por su parte, la señora Michele Bachman parece tener mejores relaciones con la corte celestial. A ella, el Hacedor le presentó a quien sería su marido, un buen hombre que dirige una clínica para “curar” a los homosexuales mediante el poder de la oración.

Un eventual problema para la señora Bachman es el hecho de que su iglesia-la luterana evangélica de Salem-considera que el Papa es la reencarnación del anticristo. Sin embargo, no es algo insalvable. Como se sabe, el cardenal Ratzinger- hoy  Papa Benedicto-endosó el voto católico a George Bush para su segundo periodo presidencial. Para quienes no lo recuerdan, Bush lanzó su candidatura desde la fundamentalista Universidad Bob Jones que hace el mismo supuesto sobre el vicario de Roma.

Herman Cain, el rey de las pizzas ha revelado también que Dios se le apareció para ordenarle que candidateara. Humildemente, Cain se arrodilló llorando: “Has escogido a un hombre equivocado, Señor. Pero… ¿estás seguro?

Lamentablemente para él, ha comenzado a sonar confuso en sus últimas presentaciones luego de que diversas mujeres, empleadas suyas, amontonaran frente a su puerta una cantidad de denuncias por asedio sexual.

Newton Gingrich no dice haber recibido una orden celestial pero asegura-y esto es crucial en un país como USA- que Dios lo ha perdonado por sus dos divorcios y diversas relaciones extramaritales.

Por fin, Mitt Romney acaba de declarar que Dios ha fundado Estados Unidos para que dirija el mundo. Los sondeos comienzan a mostrarlo como primero en las intenciones de voto entre los precandidatos republicanos.

En lo que todos están de acuerdo es en debilitar el sistema de seguridad social de este país, convertir en permanente la exención de impuestos a los ricos, impedir el seguro universal de salud, imponer la idea religiosa de la creación en las escuelas y, por fin,  permanecer por tiempo indefinido en Irak y Afganistán.

Si Obama pierde, una de estas personas podría ser el próximo líder del mundo. Con cualquiera de ellas, el capitalismo muestra su verdadero rostro y sus reales mandatos, los cuales son: 1) No es ninguno de estos idiotas el que mandará en la Casa Blanca. Llegará allí alguno de ellos, pero representando a las grandes corporaciones. 2) La supuesta democracia inherente al sistema es una farsa. Sólo se puede votar por candidatos que significan lo mismo. 3) Una propuesta diferente carecería de dinero para inscribirse y de medios para publicitarse.4) Si milagrosamente, esa propuesta triunfara, los verdaderos dueños del poder la rodearían hasta hacerla suya.

Algo más:5)  Ahora hay que quitarle el Seguro Social a los trabajadores y engañarlos con el truco de que se les va a devolver sus aportaciones, 7) Ese dinero tendrá que ser puesto en el mercado de acciones para que de esa manera Wall Street se coma la torta, y los trabajadores jueguen su futuro y su vejez en ese casino de tramposos.

Cuando pase el tiempo, el capitalismo será recordado- con los sacrificios humanos y la trata de esclavos- entre las mayores aberraciones de la historia. El capitalismo es el verdadero dios de los republicanos.

Una rosa para las otras rosas

Rosa - Por Bruno. C.

Rosa - Por Bruno. C.

Desde hace meses, ha estado cantada la derrota de los socialistas en España.

Muy pocos se preguntaban sin embargo: ¿por que van a ser aplastados los socialistas?… Y la respuesta es sencilla: porque no son socialistas.

No quiero decir que la atribución de tal ideología sea condición para la victoria de alguien. Lo que ocurre es que en circunstancias como las que se viven en el mundo se requieren, además de posiciones firmes y talantes que desafíen la duda y la incertidumbre, una alternativa política que pueda diferenciarse de cualquier otra.

Y la verdad es que resulta bien difícil diferenciar a un “socialista” de un “popular”. Como los teólogos del cuento de Borges, los señores Zapatero y  Rajoy van a tener un serio problema de identidad cuando mueran y vayan  a donde les toque irse. San Pedro o el guardián del fuego eterno no van a saber exactamente quién es quién.

Apostados en las plazas, los “indignados” han estado asegurando durante meses que, gane quien ganare, el resultado va a ser el mismo y se va a concretar  en el recorte de la seguridad social y la disminución de los derechos laborales como supuesto ahorro para aliviar la crisis.

De acuerdo con un informe de las Naciones Unidas, unas 2000 millones de personas en el planeta viven con menos de dos dólares al día al tiempo que 6 millones de niños mueren pauperizados en lo que muchos califican como un nuevo holocausto.

En los Estados Unidos, tenemos la más avanzada tecnología médica del planeta. Sin embargo, unas 50 millones de personas carecen de seguro. Éste puede ser el destino de España bajo la conducción de unos o de otros.

Por lo tanto, éste debería ser el momento de los socialistas, pero no lo es porque no hay socialistas en España.

Mario Vargas Llosa, en un artículo llamado “Una rosa para Rosa” ofreció su voto para Rosa Díez, lideresa centrista. Según nuestro premio Nobel, la articulación de ese partido al triunfante derechismo de Rajoy impedirá que se deshagan las que a su juicio son las reformas sociales más avanzadas del gobierno socialista.

Entre ellas, menciona los matrimonios gays, la ampliación de la ley del aborto y los derechos de la mujer. A ellos, habrá que agregar- supongo- la propuesta de despenalizar las drogas. Es triste que toda la herencia del difunto socialismo sean algunas medidas para anestesiarnos y para hacernos olvidar que el viejo partido de Pablo Iglesias planteó alguna vez la desaparición del capitalismo y la creación de una sociedad feliz.

Pero es una gran idea escribir artículos para enviar rosas, y quiero servirme de ella para hacerlas llegar a otras Rosas.

Que les llegue una rosa a Rosa Vargas, Rosa Núñez, Rosa Miranda, Rosa Hernández, Rosa Rodríguez y todos los miles de Rosas que están haciendo de “chachas” limpiando casas y barriendo hoteles en París, Nueva York, Berlín, México y San Francisco porque sus títulos universitarios no les han valido en España para conseguir un trabajo estable.

Que le llegue una rosa en el cielo a la joven Aída de la Fuente, a quien en 1934 la llamaban la rosa roja de Asturias. Esta socialista, roja de verdad, sólo contaba 16 años de edad cuando se enfrentó con una ametralladora en la entrada de Oviedo a las descomunales tropas del general Franco durante la revolución minera. Como buena asturiana, no dejó de disparar sino hasta el momento en que la rodearon y le dieron muerte.

Que le llegue una rosa a Rosa. Supongo que así se llamaba la mujer que fue a despedir a su hijo en el puerto de Gijón pues este partía hacia América en busca de trabajo, cansado de buscarlo en su tierra nativa. Rosa es hoy una estatua de bronce. No he visto mujer más triste en el mundo. Sus ojos y su mano derecha señalan el mar y el horizonte por donde todavía espera que regrese su hijo. La llaman “La loca del Rinconín.”y es la madre de todos los desocupados que hoy se convertirán en emigrantes.

“Clase política” y voto preferencial

Llegada del virrey del Perú - Foto Edubucher

Llegada del virrey del Perú - Foto Edubucher

No aparece en el Diccionario de la Academia. No existe dentro de las ciencias sociales. Ningún otro glosario la consigna. Y sin embargo, hay mucha gente y periódicos que hablan de una supuesta “clase política.”

El término nació en España. En una revista de chismografía, lo inventó un periodista “del ambiente” para incluir entre condesas y modelitos a cierto congresista cuya sonrisa enigmática y elegante vestido a rayas llenaban toda una página.

“Es un Adonis”, decía el diarista, y dejaba a un lado la posición ideológica y la línea para lanzarse a una loca y embelesada descripción física de su héroe. Por fin, una frase remataba el texto: “Es un guapísimo representante de nuestra clase política.”

De esa manera, no muy ortodoxa, nació la expresión. Pudo haberse llamado orden, raza, condición, tipo, especie, familia o ralea, pero los caprichitos del escriba madrileño nos han donado una supuesta “clase política”.

Para la sociología, esa frase es una aberración. La palabra “clase” indica una posición dentro del sistema económico. Ser dueño de los medios de producción u operarlos, recibir o pagar salarios es lo que diferencia a una clase de otra. ¿Qué tiene de clase la “clase política”? Absolutamente nada.

En el Perú, la expresión designa a lo que siempre hemos llamado las cúpulas de los partidos políticos.

Tal vez por haber sido el centro de un virreinato, el Perú es el más centralista de los países latinoamericanos, y esta tendencia –accionada por la “clase política”- es el tumor que hace metástasis en el vientre de la democracia.

Las cúpulas de los partidos, instaladas en la capital de la república, (o mejor dicho, la clase política) designan todo lo que haya que designar. Son ellas las que nominan las candidaturas a todos los cargos sujetos de elección. Desde la capital, la CP señala quiénes van a ser los candidatos a alcaldes en todo el país. Entre los aspirantes al Congreso, Lima determina quiénes van a ir en los primeros puestos de la lista, o sea los que necesariamente serán electos. ¿Puede llamarse democracia a un sistema en el que el pueblo recibe las cartas marcadas?

Recuerdo lo que alguna vez dije sobre la “clase política” porque da la impresión que, de un momento a otro, la misma ha sacado las garras. No otra cosa se puede pensar cuando los congresistas muestran tan compacta mayoría para eliminar el voto preferencial.

Esa modalidad de sufragio le permite al elector decidir a quién escoge para ser elegido dentro de todos aquellos que le presenta su partido. Vale decir que, aunque le ofrezcan las cartas marcadas y un orden determinado por la cúpula, el ciudadano de a pie determina quién debe ser electo.

El Voto Preferencial fortalece la democracia interna de cada partido y debilita a las cúpulas.

Sin embargo, según lo indica el representante de la Comisión de Constitución del Congreso, eliminando el Voto Preferencial, “cada partido o alianza política presentará a sus candidatos en un orden de preferencia que no puede ser modificado por el elector. El elector sólo podrá emitir su voto por dicha lista, evitando agregar un candidato o mezclar su preferencia con candidatos de otras listas.”

Eso significa restarle poder al elector y concentrar la decisión en la cúpula de cada partido que decidirá el orden de la lista y sabrá antes que todo el Perú quiénes serán los elegidos.

Ojalá que nuestros legisladores nos expliquen sus razones o lo piensen dos veces. Tal vez deberían recordar que las protestas de los “indignados” han nacido y están enfiladas en otros lados del mundo contra los detentadores del poder político, contra los representantes que quieren relevar y degradar a sus representados.

Ojalá que no amanezcamos uno de estos días con cientos de tiendas de campaña repletos de “indignados” contra la clase política.

Otra vez, el mes del Escorpión

Escorpio - Del Libro de la horas - Falstof Master, Bodleian Library, Oxford1440-1450

Escorpio - Del Libro de la horas - Falstof Master, Bodleian Library, Oxford1440-1450

Hace ya una semana que la Tierra navega por el reino purpúreo del Escorpión, y esto ha de traer sus consecuencias. Un color desconocido baja misteriosamente de la galaxia, se posa sobre nuestros rostros y nos hace más extraños de lo que habitualmente somos. Para todos los nacidos entre el 23 de octubre y el 22 de noviembre, es el vaticinio de un destino que supuestamente compartimos y que nos hace incansablemente similares.

La irrupción de Marte y de Plutón sobre los cielos durante este tiempo nos depara algunos fenómenos inusuales y la sensación de que acaso no caminamos sobre el mismo planeta. “Éste no es el mismo mundo”, me dije algún noviembre juvenil en Trujillo, cuando los vientos de San Andrés amenazaban llevarse la torre de la catedral. En Europa, durante mis tiempos de estudiante, el Escorpión siempre trajo consigo la primera tormenta del invierno y eso me obligó a permanecer bajo techo en Madrid el día de mi cumpleaños, o a conocer en París las excelencias de un vino siempre nuevo, el Beaujolais Nouveau.

De ser cierto lo que proclaman los horóscopos, los “escorpiones” debemos ser apasionados e intuitivos, misteriosos y sensuales, silenciosos y temibles. La filosofía. la poesía esotérica, la alquimia, el espiritismo, el espionaje, la química, la cirugía y la magia negra son las actividades que se asocian con este signo que ha tenido representantes tan famosos como Mata Hari, Goebbels y Eduardo VIII, Richard Burton, León Trotsky y Madame Blavatsky, Galileo, Martín Lutero y San Agustín.

El águila, el ave fénix y la serpiente son sus símbolos; el topacio y el ópalo, sus piedras preciosas y, por fin, sus signos compatibles son Cáncer, Virgo, Piscis y Capricornio. De todo ello, y de que había nacido bajo “el más luminoso y el más temible de los signos”, me enteré al cumplir 12 años de edad, pero mi racionalidad de entonces se opuso a la idea de que sólo existieran doce tipos de personas y que cada grupo estuviera condenado a parecerse y a vivir el mismo destino, a dar los mismos pasos y a imitarse en la tierra y en el cielo, por los siglos de los siglos, y por siempre, jamás.

Había, sin embargo, un club escorpiónico más exclusivo llamado el “decanato”. Por haber nacido el 13 de noviembre, yo pertenecía al segundo, (del 3/11 al 13/11) y, según ello, alcanzaría alguna fama cuando fuera adulto pero tendría muchos problemas con mujeres, lo cual me pareció divertido pero no muy agradable. Lo que sí no cuadraba conmigo era la descripción física de acuerdo con la cual, como a todos los nativos de este decanato, una cicatriz predestinada me cruzaría la frente.

Me miré en el espejo, y no la tenía. Después de eso, del Tesoro de la Juventud pasé a Verne, Dostoiewsky, Voltaire, Renan y Balzac, hasta que la lectura me enfermó de racionalismo cuando tenía 15 años, y todo el tiempo de la adolescencia me reí de la posibilidad de que la famosa marca me apareciera sobre la frente una mañana como fruto de algunos malos sueños y de otros peores pensamientos. Sin embargo, todavía no me había salvado de ella.

Exactamente al cumplir los 18 años de edad, en la universidad de Trujillo, me batí a duelo con mi amigo Juan Morillo Ganoza. A pesar de que los periódicos, la radio y algún obispo nos calificaran de anacrónicos o nos excomulgaran, una diferencia insalvable de opiniones sobre el ritmo de la prosa en Guy de Maupassant nos empujó a buscar, en el terreno de la espada, la solución del conflicto. Juan recibió una estocada en la garganta. A mí, su espada me tocó la frente y me dejó, encima de la ceja izquierda, la cicatriz que tanto tiempo me había estado esperando.

Euscorpius italicus bajo luz ultravioleta

Euscorpius italicus bajo luz ultravioleta

Una simple casualidad no me iba a convertir en crédulo. Para desmentir a los horóscopos, y acaso también por vanidad masculina, durante varios años me di a la tarea de frotarme la frente con crema de nácar y jugo de limón. Me acuerdo que el día en que recibía mi título de abogado, a los 24 años, me estaba poniendo la corbata cuando el espejo me devolvió una frente libre de cualquier mácula. El hombre ha burlado al destino, me dije, y decidí que algún día iba a contar esa experiencia.

Sin embargo, aquella misma tarde, una Land Rover se estrelló contra mi carro en una intersección de calles. Mi carro de entonces era un Volvo azul y poderoso, y eso me salvó la vida a pesar de haber dado varias vueltas de campana, pero no me puso a resguardo del temible Escorpión. Una cicatriz nueva se dibujó sobre la antigua, y desde entonces no he tratado de borrármela.

No sé si ahora creo en el Zodíaco, pero mi amigo Teodoro Rivero-Ayllón, que el año pasado me envió un e-mail desde Pekín la noche de mi cumpleaños, me dijo que en ese instante, del cielo oriental, estaban lloviendo estrellas, como suele ocurrir en este mes extraño. Otras coincidencias se añaden en el hecho de que algunos de los mejores amigos de toda mi vida, los poetas Isaac Goldemberg, Rodolfo Hinostroza, Elqui Burgos y Marco Antonio Corcuera, así como Tania Libertad, Raúl Bueno, Jorge Cornejo Polar,  Juan Vicente Requejo, Alberto Escobar y Alejandro San Martín, han nacido en la misma semana. ¿Podría añadir que varias veces he estado a punto de casarme con algunas mujeres maravillosas que, por casualidad, nacieron el mismo día de noviembre? Si lo cuento, van a creer ustedes que es un cuento.

Signo de escorpio en el zodiaco

Signo de escorpio en el zodiaco

Y no lo es. Es el “Correo de Salem” que les envío mientras pasa sobre el planeta la cola escarlata del poderoso signo, y su sombra trae consigo, además de recuerdos dulces y de huracanes en el Caribe, las huellas del camino al cielo que siguió mi madre un 11 de noviembre, y los pasos de mi prima María del Pilar, que se perdió el 14 en la escalera que conduce hacia el largo sueño de Dios. Que Dios esté con ellas y con nosotros, ahora que faltan algunas semanas para que la Tierra ingrese al mar de Sagitario.

Star Trek y los republicanos

Star Trek: Serie original - Por Cory Doctorow

Star Trek: Serie original - Por Cory Doctorow

Cuando veo a los republicanos en la TV, siempre creo estar presenciando una serie de Star Trek, con astronautas que dentro de una nave que insisten en dirigirse hacia la nada.

Quien ha visto uno de esos debates televisados ya los ha visto todos.

Uno por uno, los aspirantes a representar a su partido y derrotar a Barack Obama dicen exactamente lo mismo.

Aparte de la obsesión de éstos por mostrar su Biblia y  hacer gala de unos supuestos valores cristianos en público, el catecismo de la extrema derecha se puede resumir así: 1) Es esencial poseer un poder militar aniquilante, 2) El Estado debe reducirse hasta casi desaparecer. 3) Seguridad social, salud, educación y todos los gastos sociales deben ser borrados.4) Deben preservarse los valores tradicionales de la familia. 5)La posesión de armas es un derecho indiscutible.

6) ¿Y los inmigrantes? ¡Hay que hacerlos volver a sus países de origen! ¿Y los que se quedan? Hay que castigarlos, quitarles el empleo, expulsar de las escuelas a sus descendientes, desconocer la nacionalidad de sus hijos si nacen aquí. ¿Y los que se atreven a cruzar la frontera?… En ello, compiten por ser más perversos… Según el más posible candidato, Cain, hay que electrizar el muro y achicharrarlos.

De acuerdo a como van las cosas, este hombre y este partido pueden ser los próximos ocupantes de la Casa Blanca.

Repito: todo el tiempo que los veo me hacen recordar “Star Trek”. Veo al “Enterprise” en la pantalla, avanzando a través de los cielos ignotos, y se me ocurre pensar que la nave y su tripulación son el mejor símbolo del país en que vivo y de lo que constituye su más terco designio: su marcha hacia la conquista de la última frontera. Sin embargo, al mismo tiempo, es patente que esta embarcación tiene una fuga.

Ahora, los “americanos” deben acostumbrarse a la idea de que no podrán cuidar su raya divisoria para siempre y de que, bajo cualquier alambrada o muro de contención, siempre habrá un túnel que deje pasar a un nuevo inmigrante puesto que la “globalización” iniciada por ellos también supone el libre intercambio de las fuerzas de trabajo al igual que el ingreso de millones de personas provenientes de los países que han quedado excluidos del Nuevo Orden Mundial.

En el sangriento Lejano Oeste se decía: “El único indio bueno es el indio muerto.”… Ahora, los precandidatos parecen decir algo similar de los inmigrantes.

El “New York Times” acaba de señalar que los republicanos están equivocados: “Los indocumentados tienen trabajos, tienen niños, pagan impuestos, usan los servicios del gobierno, y frecuentemente viven con miedo”. Por su parte, el obispo católico de Arizona, Gerald Kicanas ha denunciado que los trabajadores migrantes son sujetos de explotación por parte de empleadores sin escrúpulos, y los que tratan de encontrar trabajo son víctimas de abusos por contrabandistas de personas”.

Sin embargo, los precandidatos esgrimen pasajes de la Biblia que supuestamente llaman a la  represión contra la inmigración ilegal. Basta con darle la vuelta a una cita cualquiera para decir exactamente lo contrario. Uno de sus ideólogos lee un pasaje de Levítico: “Cuando un extraño se hospede con vosotros en vuestra tierra, no le haréis mal.” Lo que, según él sostiene, no implica que “los extranjeros puedan pasar por alto las leyes civiles para entrar en (el país), o que debamos pasar por alto cuando lo hagan”.

En cuanto a su nivel de inteligencia y de conocimientos, los precandidatos no desmerecen a sus mentores, por ejemplo a Bush quien decía que «si no tenemos éxito, corremos el riesgo de fracasar.», ni mucho menos a su cuasi filósofa Sarah Palin, según la cual “Nuestros aliados son los de Corea del Norte. Corea del Norte es la que está al sur, ¿no?”

Sin el valiente capitán Kirk, ni Spock, el mítico comandante de las orejas punteagudas, la nave republicana sigue su rumbo… hacia la nada.

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