Javier, socialista en el Perú

Javier Diez Canseco Cisneros

Javier Diez Canseco Cisneros

Pocos lugares hay en el mundo tan peligrosos para tener ideas de izquierda como el Perú democrático.

Me equivoco: Pocos lugares hay en el mundo tan peligrosos para solamente tener ideas como el Perú democrático.

Si quieres participar en la lucha política del país, es más seguro que te juntes a uno de los múltiples clubes de descerebrados (están muriendo los partidos) que pululan en el Congreso y hacen cola para su inscripción frente al jurado nacional de elecciones.

Si quieres participar políticamente y exhibes ideas de izquierda, pero ansías llegar cuanto antes al poder, es mejor que te hagas marxista, pero seguidor del otro Marx, de Groucho, quien solía decir: “Tengo ideas, pero si a usted no le gustan, también tengo estas otras”.

Por ser un hombre de corazón y de acción socialista, el mayor de nuestros poetas, César Vallejo, fue encarcelado en Trujillo. En libertad condicional, viajó a París. No pudo regresar jamás a su patria porque si lo hacía iba a ser enviado de frente a languidecer en alguna prisión infernal.

Todo el mundo conoce a José Carlos Mariátegui. Muchos colegios peruanos llevan su nombre. Su pensamiento es estudiado en las universidades de todo el mundo.

Por su coraje sin revés de hombre de izquierda, se le recordó en vida constantemente y con epítetos perversos el mismo problema físico del que adolece Javier Diez Canseco.

Más aún, un grupo de oficiales del ejército lo atacó físicamente. En su silla de inválido, el pensador brillante y fundador del Partido Comunista fue atacado a golpes y a patadas.

Buen entrenamiento-ensañarse contra un lisiado- para los valientes hombres de armas quienes habían estudiado en la academia cómo hacer la guerra, pero jamás habían participado en una.

En días recientes, amenazaron de muerte al octogenario y también discapacitado periodista de izquierda César Lévano. Tal vez lo hicieron motivados por la envidia contra su inteligencia valiente.

El capitalismo angurriento se ha pasado décadas haciendo creer que su bandera es la del cristianismo. Ya se sabe hoy día que no hay más perverso materialismo que el de los dueños del mundo. Ser socialista, por el contrario, equivale hoy a levantar la cruz del martirio y las ideas del Maestro de Galilea.

Los derechistas hoy se proclaman defensores del mercado. También en eso mienten. La desregulación que ellos proponen, o más bien imponen, conduce al monopolio y al saqueo de las riquezas, o sea a entregar el  país y a verter cianuro contra la tierra fértil.

Javier Diez Canseco ha anunciado que padece de una dolorosa enfermedad. Sabemos que le va a hacer frente con la misma intrepidez que ha asumido su pensamiento socialista frente a la persecución, el destierro, las balas y el castigo de los buitres.

Si Javier hubiera renegado de sus ideas o siquiera las hubiera hecho más “pasables” habría conseguido de inmediato el financiamiento de los ricos o el apoyo de los grupos que monopolizan la prensa. Le habrían puesto la presidencia en bandeja… y como dice un famoso político cuyas ideas engordaron demasiado, “la plata llega sola, compadre…”

No es el caso de este hombre que después de haber peleado toda su vida, sigue combatiendo contra “un Estado que no regula ni redistribuye la riqueza vía los tributos. Un Estado castrado de su función social y de garante de derechos fundamentales, servil al sacrosanto mercado dominado por las transnacionales.” (JDC)

¡Resiste, compañero Javier, resiste!… Como en “Masa” te lo decimos con un ruego común: ¡Quédate, hermano!

Republicanos: a la esperanza la pintan rubia

Sarah Palin y Marco Rubio

Sarah Palin y Marco Rubio

Marco Rubio es la nueva esperanza de los republicanos. Un imaginativo equipo publicitario lo prepara para que en el año 2016 llegue a ser el presidente de los Estados Unidos.

La creencia en que gane ese puesto se basa en el hecho de que es “latino”, y que los latinos fueron fundamentales para el triunfo electoral del presidente Obama.

Aunque el diario español “El país” lo llegó a llamar “El Obama republicano”, creo que más justo sería denominarlo “La nueva Sarah Palin”. Es fácil contarles cómo se ganó ese título:

En noviembre pasado, Rubio, quien es senador por Florida, se presentó en un colegio mayoritariamente hispano y, luego de dar un discurso, pidió que le hicieran preguntas.

Uno de los estudiantes deseaba saber cómo se había formado el mundo. Quería que Rubio lo ayudara a entender la teoría del Big Ban.

-Oh, men!- dijo el senador… yo no soy un científico.-De todas maneras, voy a decirlo. El mundo fue creado en seis días. Al séptimo, su creador descansó.

Otro joven preguntó entonces cuál era la antigüedad del universo.

-Oh, men!… Eso sí es fácil. A ver, ¿en qué año estamos?… En el 2012. Entonces el mundo tiene 2012 años.

¿Que pasaría en el mundo, nos preguntamos, si éste caballero llegara a liderar la primera potencia? ¿Podría el representante de la joven Norteamérica entender a sus interlocutores del sur, del este y el oeste, representantes de civilizaciones milenarias?

¿Y que pasaría si lleva a Sarah Palin a la vicepresidencia?… Ustedes, por supuesto, recuerdan a la señora que decía: “Corea del Norte es la que está al sur, ¿no?

Rubio es un aplicado discípulo de la señora Palin y uno de los más recalcitrantes miembros del “Tea Party”. En los años recientes, se ha declarado enemigo del sistema universal de salud, oponente a cualquier tipo de amnistía para los inmigrantes ilegales y defensor del derecho de los ciudadanos a portar armas. Como se sabe, el pensamiento de esa corriente política está orientado también a proscribir en las escuelas la enseñanza las teorías de Darwin.

Hay algo además de inmoral cálculo político en el endiosamiento republicano de un latino, una etnia ellos siempre han considerado invasora y advenediza. Ocurre que los conservadores han terminado por recibir el contagio de los supuestos izquierdistas norteamericanos que se hacen llamar Políticamente Correctos (PC).

De acuerdo con las políticas de identidad que los PC profesan, no es el nivel de ingreso económico o su lugar en la producción lo que separa a los hombres. En vez de las clases sociales, lo que define la historia es el género y la etnia. Los buenos son los negros, los “hispánicos”, las mujeres y los homosexuales, y por lo tanto todos ellos deben unirse en una coalición contra el diabólico hombre blanco.

Es bien claro que estas políticas de identidad-al privilegiar la etnia y el género- hacen olvidar la preocupación por las calamidades la pobreza y la ignorancia rampante es en este país. Con el objetivo de desvanecer cualquier revelación sobre las profundas y criminales diferencias sociales, las fundaciones ofrecen becas y ayudas económicas a los académicos que obedecen esas premisas.

En noviembre del 2012, los latinos votaron por Obama sin importarles consideraciones irrelevantes sobre el color de su piel. Lo eligieron porque defiende el derecho de todos a la salud y por que, ahora sí, va a resolver el problema de la inmigración.

Y el voto de los latinos superó al de otras etnias porque ellos sí acudieron a las urnas mientras los llamados “blancos” estaban tomando cerveza y mirando los partidos de béisbol.

Susana, civilización o barbarie

 

Susana Villarán

Susana Villarán

Civilización o barbarie es el dilema que el educador Sarmiento señaló para la naciente república argentina.

Aunque los puntos en conflicto son otros, civilización o barbarie son también, dos siglos después, los extremos que se enfrentan en el Perú de nuestro tiempo.

El conflicto tiene su centro de batalla en Lima. Pone frente a frente a una clase política rapaz, abusiva y mediocre de un lado y del otro a la gente común y corriente que desea vivir en una ciudad ordenada, eficaz y segura, en la cual los niños puedan ir a la escuela y sus padres al trabajo sin la amenaza de las bestias del transporte o los gangsters y reducidores de La Parada.

Susana Villarán es la primera persona que, al asumir la alcaldía de la capital del Perú, se ha enfrentado resueltamente a la inseguridad y a la violencia.

Una parte considerable de la ciudad estaba tomada por el hampa. La justicia no llegaba hasta allí. Decenas de cuadras estaban ocupadas por vendedores de repuestos robados. Era normal que si el cliente no encontraba allí la pieza requerida por su automóvil, el “negociante” le pidiera que se regresara por la tarde porque iba a ser el “pedido”.

Ese extenso mercado sin ley se llama La Parada. Para todos llegó a ser algo “normal”, un mal necesario. La acción municipal nunca llegó hasta allí. Pero Susana Villarán sí lo hizo.

En las calles, miles de vehículos hacían carreras y se disputaban la pista para conseguir pasajeros. Por eso, todos los días, había heridos o muertos. Contarlos equivale a dar el reporte de la mortandad ocasionada por una guerra.

Hoy esos mafiosos piden la revocatoria de la Alcaldesa. Ellos llevan la chaveta. Los organizadores de la campaña electoral contra la alcaldesa son los encargados de llevar el dinero, la mermelada.

Es una pelea en la que Susana hace otra vez de David frente a un Goliat muy poderoso que se ampara en millones de dólares de dudosa procedencia y en una prensa que todos los días alimenta la mentalidad de los más pobres con  noticias infames o criminales y traseros en primera plana.

En una comunidad civilizada, los políticos que pierden la elección se abstienen por pudor hasta de hacer declaraciones. En Lima, no. Por un lado, el ex alcalde Castañeda parece temer las investigaciones sobre flagrantes delitos cometidos durante su gestión. Está detrás del grupo de “ciudadanos” de turbios antecedentes que empujan la revocatoria.

De otro lado, el ex presidente Alan García en concubinaje con el fujimorismo se halla también  detrás de esta campaña.

En García, se trata de un cálculo político. Tiene decenas de acusaciones contra él que vienen desde su primer gobierno, y hay ciertos crímenes- por los que algún día tendrá que responder- que no prescriben.

Teme que una gestión exitosa de Susana Villarán la lleve hacia la presidencia. Por eso, ha ordenado que el partido aprista-facción García, Aurelio Pastor- preste inmediato apoyo a los revocadores y chaveteros.

Calcula mal. En el caso eventual de que Villarán perdiera estas elecciones, el 40 por ciento que las encuestas le adjudican sería suficiente para ganar las presidenciales. Además, habría reunido con ella a todas las tendencias y personas que quieren ver civilizada la capital.

Una inmensa marcha popular del campo de Marte hasta la plaza San Martín mostró recientemente un apoyo masivo a la alcaldesa. Eso muestra que los periódicos revocadores también calculan mal.

Un periodista tituló recientemente a las próximas elecciones: “Esperando a los bárbaros”. De eso se trata. El presente es un dilema entre estado de derecho o derecho de chaveta, entre decencia o corrupción, entre civilización y barbarie. ¡No!