Vallejo vuela por Italia

A Pablo Neruda, los italianos de cualquier edad lo recuerdan por la encantadora película “Il Postino”. En ella, es el amable compañero chileno de cuya amistad y poesía se vale un joven cartero para conquistar el amor de una ragazza.

La península italiana

La península italiana

No hay filmes sobre César Vallejo, sin embargo, pero se le conoce. Lo sé porque me encuentro en este país presentando “Vallejo agli inferi”, la traducción italiana de mi novela biográfica que narra las mocedades del gran poeta así como la prisión que sufriera en la cárcel de Trujillo.

Centenares de personas me esperaban en la Casa del Pueblo de Florencia para conocer ese libro y rendir un homenaje al “compañero Vallejo” . Un periódico comentaba la presentación como si se tratara de un acto político porque en vez del silencio académico reinaba en ella un ambiente gozoso y encendido. A mí, el autor, me calificaba como un “animal de palco escénico que sabe envolver al público en lo que narra.”

Casas del Pueblo se llaman en este país a locales en que se concentra la cultura sublevada y popular de la izquierda italiana. Las hay en todas partes. Se dan funciones de teatro y de cine, se ofrecen clases y se presentan conciertos. Por cierto que los dirigentes políticos, sindicales y gremiales hacen de ella su primer centro de actividades.

Existen desde comienzos del siglo veinte y han sido el lugar donde resonaron las proclamas anarquistas, socialistas y comunistas. No se puede concebir, sin embargo, actos meramente políticos sin los arrolladores actos de masas de los conciertos o las presentaciones de libros.

Lo mismo observé en diversas localidades póximas a Siena en las que el grupo musical “Desde mi canto” celebraba con todo el pueblo la llegada del primero de mayo. En Livorno, por fin, espectadores y lectores se apretujaron en un yate para dar vueltas bajo los canales e internarnos en el mar Tirreno… siempre con Vallejo a nuestro lado. De aquí nos vamos a la feria del libro de Turín. Puede asegurarse que en Italia la cultura es de izquierda.

Pero… ¿cómo ha llegado Vallejo aquí? La esmerada traducción de sus obras por Roberto Paoli así como la crítica del genial Antonio Melis son responsables de que en universidades y en casas del pueblo se entienda y se conozca a quien Melis califica como el mejor poeta en español del siglo veinte.

Por su parte, Lucia Lorenzini, la traductora de Jorge Luis Borges, ha convertido mi libro “Vallejo en los infiernos” en 600 páginas del fabuloso italiano.

Al mismo tiempo que en Florencia, hoy mismo se han reunido en Londres 34 profesores y vallejistas de todo el mundo anglófono. A inciiativa del profesor Stephen Hart, en la University College de Londres, veinte de ellos están terminando de traducir al inglés este “Vallejo en los infiernos”

En estos tiempos de globalización, hay quienes pretenden esconder la imagen del gran poeta revolucionario. Aunque no lo dicen, preferirían que estos homenajes no se realizaran y que las reimpresiones del gran poeta social cesaran. Quienes prefieren aquello señalan que la literatura no tiene ninguna relación con la sociedad, no es una expresión del alma de su pueblo y preferirían que la misma fuera solamente un ejercicio de bufones.

Señalan además, sin atreverse a decirlo, que la obra de Vallejo ya no está de moda por su supuesto pesimismo, aunque en realidad lo aborrecen por haberse atrevido a decir lo que, según ellos, ya no debe decirse.

Hace creo tres años un articulista atacó en el principal periódico de Lima a un personaje de Vallejo.Señló que la lectura de Paco Yunque incitaba a los colegiales peruanos a creer que la nuestra era una sociedad injusta y que, por lo tanto había que combatir para cambiarla. Sin comnentarios. Las palabras de Vallejo llaman y continuarán llamando a la solidaridad de los hombres que es la única forma decente de habitar en este planeta.