Gooooooool de Vallejo

Vallejo Agli Inferi

Vallejo agli inferi

El día en que se inauguraba el Congreso internacional “Vallejo siempre”, tomé un taxi y pedí al conductor que me llevara al Ministerio de Cultura donde ese evento se iba a realizar.

-De inmediato, señor- respondió aquél y aceleró. Por mi parte, olvidé el asunto y me puse a revisar las notas de la ponencia que iba a presentar. Estaba distraído cuando el conductor me indicó que ya habíamos llegado.

Abrí la puerta, pero me encontré frente a la entrada del Ministerio del Interior. Al hacerle ver su equivocación, el taxista un poco extrañado me preguntó:

-El general Urresti ¿no es el actual ministro de cultura?

Sus razones tendría para suponerlo,-tal vez la finura del lenguaje del ministro- pero yo le rogué que se diera prisa y avanzara hacia el local que se encuentra entre Javier Prado y la Vía Expresa.

-¿Y se puede saber, señor, qué se hace en ese edificio enorme? ¿Qué se hace en un Ministerio de Cultura?

Como yo tampoco lo sabía, preferí hablar del evento al que acudía. Le expliqué que algunos de los sabios más importantes del planeta, así como poetas, juristas y escritores se estaban reuniendo este octubre en Lima en el Congreso Internacional “Vallejo siempre”.

-Ah, Vallejo, los poetas. ¿Por qué no me lo dijo antes?… Podría haberlo llevado al estadio nacional. ¿No es allí donde vamos?

Antes de que yo pudiera corregirlo, el hombre del timón comenzó a contarme un entusiasmo su admiración por el club futbolístico “César Vallejo”.

Felizmente, llegamos al Ministerio de Cultura. Pensé que si en algún país vecino se hubiera desarrollado un encuentro de esa trascendencia las autoridades del Estado habían estado presentes. Acaso habrían utilizado la importancia del evento y de sus participantes para prestigiar al país. El mismo nombre de Vallejo había servido. No se olvide que nuestro paisano fue considerado por Thomas Merton como el más grande poeta universal después de Dante.

Entre los concurrentes de uno y otro lado del mundo llegaron el británico Stephen M. Hart, el latinoamericanista italiano Antonio Melis, el profesor James Higgins de la Universidad de Liverpool, la profesora francesa Marie-Madeleine Gladieu y otras personalidades.

Vinieron también, los profesores Raúl Bueno, de Dartmouth College, José Antonio Mazzoti de Tufts, Jean Franco de la Universidad de Cambridge, Leslie Barry de Louisiana, Mara L. García de Brigham Young, Laurie Lomask, de Yale, Dominic Moran de Oxford, . Del Japón, llegan Kenji Matsumoto y el poeta Satoko Tamura.

El Congreso fue organizado por la Academia Peruana de la Lengua, la Asamblea Nacional de Rectores, las universidades de Trujillo, San Marcos y Ricardo Palma y el Instituto Riva Agüero.

El principal impulsor del certamen fue el doctor Francisco Távara, presidente del Jurado Nacional de Elecciones, quien no lo hizo a nombre de su entidad sino del suyo propio, como admirador y estudioso de Vallejo. Recuérdese que cuando era presidente de la Corte Suprema hizo un acto de desagravio de nuestro gran poeta por la carcelería que sufriera en 1920.

La magnitud del evento, realizado también en Trujillo y Santiago de Chuco, puso al Perú a la cabeza de las noticias culturales de todo el mundo. Y, sin embargo en el Perú, pocos sabían lo que estaba ocurriendo. Los medios de comunicación masiva le concedieron displicentemente unos centímetros de texto.

El colmo de todo fue que, de acuerdo con el programa, la titular de Cultura iba a inaugurar el congreso que se realizaba en su casa, pero nos dejó plantados. Alguien pasó el chisme de que la titular de Cultura no sabía bien quién era César Vallejo, y lo confundía con Ricardo Palma. Uno de sus viceministros tuvo que reemplazarla. Sin embargo, nos dijo que la literatura no era exactamente su tema, y nos habló de algo así como infraestructura vial.

Cuando terminó su perorata, divisé entre el público un rostro muy conocido: el taxista había entrado en la sala y nos miraba muy preocupado. Todavía él pensaba que la reunión era de carácter futbolístico. Quizás buscaba a algún arquero o delantero de su equipo favorito, y estaba tratando de conseguir algún autógrafo.