Fujimori y el embarazo de seis meses

-Señorita, hay una iniciativa del ministro de salud para que el tiempo del embarazo se reduzca de nueve a seis meses. ¿Qué opina usted?

-Estoy de acuerdo. De esa manera, el gobierno dará más tiempo a la mujer para estudiar y trabajar.

Videla y Fujimori

Videla y Fujimori

En el Internet, se está difundiendo esta encuesta realizada aparentemente en las calles de Lima entre mujeres que tenían por lo menos educación secundaria. Se dan diversos factores para que nuestras jóvenes expresen tal nivel de cultura. Entre ellos, se cita el embrutecedor efecto que tienen nuestros devastadores programas de televisión.
Por mi parte, creo que ha sido la dictadura lo que más empobrecedor efecto ha tenido sobre nuestra moral y nuestra cultura. Quince años después de la fuga de Fujimori a su país, muy poco se ha hecho para liberarnos de sus secuelas y de su hedor. Incluso, seguimos guiando nuestra vida colectiva con el acta de sumisión que nos entregara a cambio de la constitución.

Hay muestras de ignorancia colectiva todos los días. Acaso la más inmediata y temible es la indiferencia con que se escucha la revelación de que la dirección de inteligencia, DINI, ha recogido en estos años de democracia información privada y confidencial sobre más de 100 mil ciudadanos.

Los datos recogidos así como la interceptación telefónica también denunciada pueden servirle al Estado, o a quien lo administre, para fines tan nefastos como la compra de voluntades, el chantaje, la coacción, la amenaza perpetua y el asesinato moral.

Hace 800 años, la Carta Magna reconocía como fundamental el derecho a la intimidad, y fue la inspiración de todas las constituciones modernas.

Y sin embargo en el Perú, pocas han sido las voces que han preguntado “¿y para que necesite el gobierno esas informaciones?” O “¿para qué vamos a reorganizar la DINI? ¿No es más sencillo suprimirla?… Si se requieren instrumentos para la lucha contra la delincuencia, ¿acaso nuestra policía no es capaz o no los tiene?

Y aquí viene lo peor de todo: el propio dictador Fujimori se acaba de ofrecer como asesor del gobierno para manejar ese tema. Ha dado consejos de cómo manejar los servicios de inteligencia el país y ha hecho alarde de que en su gobierno este sector dio como resultado “la pacificación sin costo social, la defensa de las fronteras con Chile y Ecuador y la drástica reducción del narcotráfico… Todo con un presupuesto menor al de la DINI” ¿Se refería al dinero robado al Estado que vemos en los vídeos en los que Montesinos compra conciencias, paga empresarios, a congresistas y aceita a los dueños de los diarios chicha?

Lo asombroso es que tenga toda esta actuación y atención pública un terrorista quien además de sus latrocinios es convicto de genocidios y otros crímenes de Estado que deshonran la historia.

El cardenal de Argentina, ahora Papa Francisco, pidió perdón a ese país por la participación de la Iglesia en el terrorismo de estado. Y así lo ha hecho el presidente Alemania, Joachim Gauck, cuando fue a Oradour en Francia, para pedir perdón por uno de los crímenes más abyectos de la historia del ser humano. Y sin embargo, en el Perú de nuestro tiempo nadie pide perdón por las masacres de Fujimori.

Pinochet, Videla y Fujimori no fueron el poder, sino su brazo armado. Traidores, cumplieron órdenes extranacionales. Su misión era instaurar una economía neoliberal en la que el estado fuera despojado de sus bienes y funciones. El encargo era que aquél fuera privatizado para beneficiar al gran capital transnacional, a las corporaciones foráneas y a sus socios locales…. Y en nuestro tiempo sigue vigente la “constitución” de Fujimori.
No es raro por eso que la señorita de la encuesta esté de acuerdo con lo que supuestamente mandan desde arriba y piense que es encantador el futuro decreto supremo en virtud del cual el embarazo durará seis meses.

Un pensamiento en “Fujimori y el embarazo de seis meses

  1. Estimado tocayo, hace años, cuando yo aún estudiaba derecho en la Universidad Nacional de Trujillo (hace unos 15 años más o menos), leyendo algún texto suyo debe haber sido que descubrí su correo electrónico y tuve el atrevimiento de escribirle, lo más genial de todo fue que me respondió y así tuvimos una breve pero interesante relación epistolar, incluso con su tremenda comprensión cuando lo felicité por haber obtenido el Pulitzer cuando en realidad fue otro premio. Ahora le escribo también para felicitarlo, pero esta vez, gracias a Dios, con la seguridad de no equivocarme, muy contento por su incorporación a la Academia Norteamericana de la Lengua Española, ahora escribiéndole desde otra tribuna, ya no como alumno universitario, sino como maestro de Filosofía del Derecho. Un fuerte abrazo desde Piura y que siga cosechando lo sembrado. EDUARDO

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